Tercer domingo de adviento
Delegación Diocesana de Orientación Social
Comisión Justicia y Paz
LA ALEGRÍA DE SER MUJER
El tercer domingo de Adviento invita a la alegría por la inminente llegada del Señor: "estad siempre alegres…"
En este tiempo litúrgico hay dos protagonistas que manifiestan su alegría por ello, de forma diferente y a su modo:
San Juan fue el primero en el tiempo que de forma "instintiva", "saltó en el vientre de su madre". ¿Cuál es la reacción de Juan?
"Venía como testigo, para dar testimonio de la luz…" "Yo no soy el Mesías, sino que he sido enviado delante de él"… "y el amigo del esposo se alegra con la voz del esposo; por eso esta alegría mía está colmada" (Jn 3, 28-29)
María en el canto del Magnificat anunciaba un nuevo orden mundial.
"Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
como lo había prometido a nuestros padres
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre".
"… la mujer contemporánea, deseosa de participar con poder de decisión en las elecciones de la comunidad, contemplará con íntima alegría a María que, admitida al diálogo con Dios, da su consentimiento activo y responsable no a la solución de un problema contingente, sino a la "obra de los siglos", como se ha llamado justamente a la Encarnación del Verbo" (Pablo VI en "Marialis cultus")
CASOS DE HOY
María una mujer fuerte que padeció la pobreza y el dolor, la huida y el exilio; situaciones que no puede pasar por alto aquel que, según el espíritu del Evangelio, quisiera fomentar las fuerzas liberadoras de cada persona así como las de la sociedad humana.
EN LA TIERRA DE MARÍA SANTÍSIMA
El enfrentamiento palestino-israelí no sólo produce violencia permanente. También destellos de luz evangélica.
La revista "Ciudad Nueva" en su número de Noviembre nos cuenta el siguiente caso: A la señora Robi Damelin le mataron a su hijo David en un tiroteo el año 2002.
A mediados del pasado Octubre le informaron de la inminente puesta en libertad del palestino que asesinó a su hijo.
Ante ello, cuenta: "me tomé un tiempo para escrutar cuáles eran mis verdaderos sentimientos al respecto. ¿De verdad creo… en la necesidad de que nuestros pueblos se reconcilien? ¿Y sobre la necesidad de entender el dolor de una madre palestina como el dolor de una madre judía? ¿Qué siento realmente a propósito de que el que mató a David quede libre? No hay venganza posible por un ser querido. Yo también habría liberado al mundo entero para recuperar a David.
La señora Damelin forma parte de una asociación de familias palestinas e israelíes que han perdido a un pariente directo en el conflicto entre ambos pueblos. "Nuestro deseo –dice- es iniciar un proceso de reconciliación que se integre en futuros acuerdos políticos".
La palestina Siham Abu Awwad y la israelí Robi Damelin, miembros del Círculo de Padres-Foro de Familias, en la Fundación Tres Culturas; comparten el mismo dolor y las consecuencias de un conflicto que ya no recuerdan quién comenzó. (Diario de Sevilla)
A TRAVÉS DE LA MUJER
Fonkoze, una "agencia para aliviar la pobreza" que trabaja en Haití, aboga por democratizar la economía de este país a través de las mujeres, un colectivo que puede salir de la pobreza extrema y participar en el desarrollo de su propio país.
Ha valorado el trabajo con las mujeres y su esfuerzo y compromiso por pagar a tiempo y por mantener su promesa de ir hacia delante. Así lo ha defendido el director de dos de los programas de Fonkoze, Gauthier Diedonne, en la V CUMBRE DEL MICROCRÉDITO. (Noviembre 2011, Valladolid)
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