Recepción y toma de posesión de mons. Juan José Asenjo Pelegrina
como arzobispo coadjutor de la Archidiócesis de Sevilla
El próximo 17 de enero se celebrará en la Catedral el
acto de recepción y toma de posesión de mons. Juan José Asenjo Pelegrina
como arzobispo coadjutor de la Archidiócesis de Sevilla. El acto, que
comenzará a las doce del mediodía, se celebrará con arreglo al programa que
se detalla a continuación. Mons. Asenjo entrará en la Catedral acompañado
por el cardenal arzobispo, mons. Carlos Amigo Vallejo, por la Puerta de la
Asunción (avenida de la Constitución). En la entrada, el deán y vicario
general, Francisco Ortiz, les dará a besar la reliquia del Lignun Crucis.
Acompañados por el Cabildo Catedral se dirigirán a la Capilla de Nuestra
Señora de la Antigua, para adorar brevemente al Santísimo.
La Virgen de los Reyes en el Altar del Jubileo.
Después irán a la Sacristía de los Cálices, y desde allí se iniciará la procesión de entrada de la misa, que tendrá lugar en el Altar del Jubileo
(nave del Crucero). Allí estará la imagen de Nuestra Señora de los Reyes, patrona de la ciudad y de la Archidiócesis. Está prevista la concelebración de numerosos obispos y sacerdotes de Sevilla, Córdoba -de donde mons. Asenjo ha sido obispo los últimos años- y de otras diócesis españolas.
Lectura de la bula pontificia.
Al comienzo de la celebración, mons. Amigo dirá unas palabras de
presentación del arzobispo coadjutor, y se dará lectura a la bula pontificia de nombramiento de mons. Asenjo como arzobispo coadjutor de Sevilla, documento que un diácono habrá mostrado previamente al Colegio de Consultores de la Archidiócesis hispalense. Firmará el acta el canciller, Carlos M. González, y terminará el acto de toma de posesión con el saludo del arzobispo coadjutor por parte de representantes del clero y demás estamentos de la Archidiócesis.
La celebración eucarística proseguirá bajo la presidencia del cardenal Amigo. A su derecha, como primer concelebrante, estará mons. Asenjo. La homilía la pronunciará el cardenal, y el arzobispo coadjutor se dirigirá a los presentes después de la comunión.
Pantallas de televisión
Está previsto que se habiliten espacios para los fieles que no tengan visión directa del altar, con pantallas de televisión, como suele ocurrir en actos que se celebran en la Catedral con la asistencia de numerosas personas.
Acreditaciones
Se recuerda a los medios de comunicación que deseen cubrir informativamente el acto que deberán acreditarse ante la Delegación de Medios de la Archidiócesis antes del 15 de enero a las 15,00 horas.
Juan José Asenjo Pelegrina
Biografía
Nació en Sigüenza (Guadalajara) el 15 de octubre de 1945, hizo los estudios
eclesiásticos en el Seminario Diocesano de Sigüenza y fue ordenado sacerdote
el día 21 de septiembre de 1969. En el año 1971 obtuvo la Licenciatura en
Teología en la Facultad Teológica del Norte de España (Burgos).Desde el año
1977 hasta 1979 realizó lo cursos de Doctorado en Teología en la Pontificia
Universidad Gregoriana de Roma y las Diplomaturas en Archivística y
Biblioteconomía en las Escuelas del Archivo Secreto Vaticano y de la
Biblioteca Apostólica Vaticana.
Los cargos desempeñados en la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara fueron los
siguientes: Profesor de Eclesiología e Historia de la Iglesia en el
Seminario Diocesano de Sigüenza de 1971 a 1997 y Vicerrector de dicho
Seminario desde 1974 hasta 1977. A partir de 1979 y hasta 1988 fue Director
de la Residencia Universitaria de Magisterio «Ntra. Sra. de la Estrella» de
Sigüenza. Ha sido también miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de
Consultores durante doce años, Director del Archivo Histórico Diocesano
(1979-1981), Canónigo encargado del Patrimonio Artístico (1985-1997),
Delegado Diocesano para el Patrimonio Cultural (1985-1993) y Vicerrector del
Santuario de la Virgen de la Salud de Barbatona (1994-1997).
Los cargos desempeñados por el Obispo de Córdoba en la Conferencia Episcopal
Española han sido los siguientes: Vicesecretario para Asuntos Generales
(1993-1997), Miembro de la Comisión Episcopal para el Patrimonio Cultural
(1997-1998), Secretario General de la Conferencia Episcopal Española
(1998-2003), Copresidente de la Comisión Mixta Ministerio de Educación y
Cultura-Conferencia Episcopal para el seguimiento del Plan Nacional de
Catedrales (1998-2003) y Coordinador Nacional de la V Visita Apostólica del
Santo Padre a España (días 3 y 4 de mayo de 2003).Fue nombrado Obispo
titular de Iziriana y auxiliar de Toledo el 27 de febrero de 1997, siendo
ordenado en la Catedral Primada el 20 de abril. Fue nombrado Obispo de
Córdoba el 28 de julio de 2003, tornando posesión el 27 de septiembre. Por
delegación de los Obispos del Sur es el Obispo responsable de la Pastoral de
la Salud en Andalucía. El día 11 de julio de 2003, a propuesta del Consejo
de Ministros, S. M. el Rey le concede la Gran Cruz de la Orden de Isabel la
Católica por su colaboración en la preparación de la V Visita Apostólica del
Santo Padre a España (Real Decreto en el B.O.E. del 12 de julio de 2003). El
9 de marzo de 2005 fue elegido Presidente de la Comisión Episcopal para el
Patrimonio Cultural de la Conferencia Episcopal Española. Desde dicha fecha
es miembro de la Comisión Permanente de la misma. El 5 de marzo de 2008 ha
sido reelegido para otro trienio.
Carta de mons. Asenjo a la Diócesis de Córdoba
Queridos hermanos y hermanas:
Escribo estas líneas cuando está a punto he hacerse público mi nombramiento como Arzobispo coadjutor de Sevilla. Son muchos los sentimientos que se agolpan en mi mente y en mi corazón en estos momentos. Son sentimientos encontrados, por una parte de gratitud al Señor que me envía a la Iglesia metropolitana hispalense para continuar en ella su obra de salvación, gratitud que quiero manifestar también al Santo Padre Benedicto XVI por la confianza que en mí deposita al hacerme este encargo. Junto a la alegría, la gratitud y la esperanza, os confieso también un fuerte sentimiento de tristeza y de nostalgia.
La Providencia de Dios quiso que hace cinco años –se cumplieron el pasado 27 de septiembre- me cupiera en suerte servir a la Iglesia en Córdoba, donde desde el principio me sentí acogido y querido y donde encontré unos sacerdotes magníficos, unos Seminarios bien orientados, una colaboración amplia y generosa de la vida consagrada en todos los sectores de la vida pastoral, y numerosos fieles laicos que aman verdaderamente a Jesucristo y a la Iglesia. Como he confesado en algunas ocasiones, lo primero que he hecho cada día a lo largo de estos cinco años, sin duda los más gozosos hasta ahora de mi vida sacerdotal y episcopal, ha sido dar gracias a Dios por ser Obispo de Córdoba, una Diócesis de profundas raíces cristianas y especialmente bendecida por Dios. A pesar de que mi servicio a Córdoba ha sido relativamente corto, con la ayuda de Dios y vuestra colaboración hemos ido día a día edificando la Iglesia y construyendo un pequeño tramo de la historia de nuestra Diócesis.
En estos años he tenido el gozo de ordenar 41 nuevos sacerdotes, he visto crecer nuestros Seminarios y hemos ido cumpliendo los objetivos de nuestro Plan Diocesano de Pastoral “¡Levantaos!, ¡vamos! (Mc 14,42)”, tratando de renovar la pastoral de la iniciación cristiana, cuyo fruto más visible es la publicación y puesta en marcha del Directorio de esta pastoral específica. Hemos tratado también de potenciar la pastoral juvenil y vocacional y la pastoral del matrimonio, de la familia y de la vida, que se ha plasmado, entre otras iniciativas, en la creación de tres Centros de Orientación familiar, en la Capital, en la Campiña y en la Sierra. Hemos logrado también ver aprobado el Propio de los Santos de la Diócesis y hemos dado un notable impulso a Caritas Diocesana, con proyectos cada vez más importantes y eficaces.
Asimismo, con la ayuda del Delegado y de muchos Presidentes de Agrupaciones, Hermanos Mayores y Consiliarios, hemos ido dando pasos significativos en la clarificación de la neta identidad religiosa de nuestras Hermandades y Cofradías, a las que he procurado mostrar mi cercanía, viendo en ellas un camino privilegiado de evangelización y de vida cristiana en nuestra Diócesis. Me siento especialmente satisfecho del camino que hemos recorrido para afianzar la Acción Católica y recrear las ramas de jóvenes y de niños, y también de la creación de nuestra hoja Diocesana Iglesia en Córdoba. A través de ella he entrado en contacto cada semana con vosotros y a todos nos ha ayudado a crecer en comunión como familia diocesana.
Con la ayuda inestimable del Cabildo hemos comenzado la restauración del Palacio Episcopal, al que hemos trasladado ya los despachos y organismos de la Curia, a la espera de iniciar la obra del nuevo Museo Diocesano. También está a punto de concluir la obra de construcción de la parroquia de Santa Rafaela. Dios quiera que en las semanas que todavía voy a permanecer entre vosotros el Señor me conceda la gracia de ver iniciadas las obras de la parroquia de Ntra. Sra. de Consolación y de la nueva Casa Sacerdotal, que nuestros sacerdotes ancianos y enfermos necesitan y merecen. En los compases finales del trabajo preparatorio, siento en el alma no haber podido iniciar el Proceso Diocesano de Beatificación de nuestros mártires, que corresponderá a mi sucesor, a quien le tocará también, si lo estima conveniente, aplicar el nuevo Plan Diocesano de Pastoral ya aprobado, centrado en la Eucaristía y el servicio a los pobres.
A lo largo de estos años no han faltado los sufrimientos y la cruz, ni el trabajo muchas veces agotador, pero han sido incomparablemente mayores las satisfacciones y los gozos. En mis visitas a las parroquias he entrado en contacto con comunidades vivas, comprometidas con Jesucristo, con la Iglesia y la Nueva Evangelización. Siempre recordaré a los sacerdotes, buenos, entregados y generosos, que aspiran seriamente a la santidad, que he conocido en estos años. Por todo ello, tengo muchos motivos para dar gracias a Dios y a todos vosotros, los miembros del Consejo Episcopal y de la Curia diocesana, a los sacerdotes, consagrados, seminaristas y laicos, y a las autoridades que siempre me han tratado con deferencia y afecto. Bien sabe Dios que siempre pensé finalizar mi servicio episcopal entre vosotros. La Providencia de Dios ha dispuesto otra cosa y yo acato amorosamente su voluntad.
Estad seguros de que os llevo a todos en el corazón. Me quedo cerca, en la Iglesia hermana de Sevilla. Allí me tendréis siempre para serviros en lo que me sea posible. Estaremos unidos por los lazos invisibles pero reales de la Comunión de los Santos. Rezaré cada día por vosotros para que seáis siempre fieles a vuestra historia cristiana y para que el Señor os siga bendiciendo. Rezad también por mí para que sea un instrumento dócil y eficaz del ministerio de salvación que el Señor me encomienda en la Diócesis hispalense.
En las próximas semanas tendré la ocasión de despedirme de todos, especialmente en la Eucaristía de acción de gracias que tendrá lugar en nuestra Catedral el sábado 10 de enero.
Hasta entonces, para todos mi abrazo fraterno y mi bendición.
Córdoba, 13 de noviembre de 2008
+ Juan José Asenjo Pelegrina
Obispo de Córdoba
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