18 de Julio de 2009
Entrevista al Ilmo Rvdo D. Manuel Soria Campos, Delegado Diocesano de Hermandades y Cofradías de la Archidiócesis de Sevilla.
Entrevista realizada por ABC Digital de Sevilla abc.es/sevilla
Extraido de: http://www.pasionensevilla.tv
- El curso termina con tensión en el Consejo. Receta para la hipertensión
Relajarnos. Descansar física y mentalmente, compartir el tiempo de ocio y aprovechar el tiempo para cultivar la vida espiritual y cristiana con alguna lectura: la última Encíclica del Papa Benedicto XVI; el libro Religiosidad popular” del Cardenal; o el Compendio del Catecismo.

- ¿Qué le llevó a tomar la decisión de poner punto y final a la Asamblea?
El día 29 de junio no es la mejor fecha para tomar decisiones importantes. El cansancio acumulado, el reducido espacio del lugar, incómodo para algunos que se encontraban sentados en la escalera, y tratar un asunto que fácilmente nos lleva a sacar lo peor de nosotros mismos provocó que algunas personas pronunciaran palabras inadecuadas y otras se manifestaran de modo equivocado al estilo que debe prevalecer en una asamblea de cristianos. Consideré que lo mejor era votar y terminar. Continuar con las intervenciones habría supuesto distanciar más las diferentes opiniones y mermar las buenas relaciones personales.
- El Presidente entiende que tiene todo su respaldo. ¿Es cierto?
El Presidente del Consejo siempre que sea obediente y fiel al Cardenal, actúe dentro de las Normas, y tenga ilusión por mejorar, contará con el respaldo del Delegado diocesano. Hasta ahora siempre he respaldado al Presidente, durante ocho años a Manuel Román y ahora a Adolfo Arenas, y quiero continuar haciéndolo. No olvidemos que el Presidente es alguien elegido por los hermanos mayores y nombrado por el Obispo.
- Cree que las penitencias han podido dar una imagen distorsionada con todo el debate económico suscitado en los plenos y la asamblea.
Yo, con todo este asunto, he aprendido que los presupuestos, la gestión económica que realiza el Consejo, y aprueban los hermanos mayores, necesitan de una profunda revisión. A mi entender no se trata de dar más o menos dinero a estas o aquellas hermandades. Hoy se hace necesario unos presupuestos y una gestión económica, que vaya con los tiempos y con las necesidades de la Iglesia. Un presupuesto que tengan en cuenta la aportación a la Iglesia diocesana, la ayuda a Cáritas, la participación en proyectos del Tercer Mundo, y afianzar una consistente obra de caridad conjunta. Después, cada hermandad debería recibir lo que necesite para desarrollar sus fines con dignidad, austeridad y buen gusto. Pero, para elaborar estos presupuestos, hay que poner el bien común por delante del bien propio.
- Usted también ve prioritaria la reforma de los Estatutos del Consejo.
No me corresponda decidir. Sí percibo que, ante determinadas cuestiones que probablemente no se dieron en otras etapas, sí existe un vacío de contenidos y respuestas en los actuales Estatutos. No hay que tenerle miedo a las reformas, pero tampoco tener excesiva prisa.
- Coméntenos cual es el sentido de la figura del Delegado de la Mitra que se ha nombrado para la hermandad de los Panaderos.
Es un representante de la Autoridad Eclesiástica, que goza de todas las atribuciones que le da el Derecho, y vela por el cristiano desarrollo de las gestiones y vida de hermandad. Los Panaderos, a diferencia de lo resuelto con otras hermandades, cuenta con la figura del Comisionado, pero al mismo tiempo el gobierno lo ejerce el Hermano Mayor y su Junta. Se trata de alguien que está ahí para ayudar en la vida y en la gestión de la Hermandad, en el gobierno de la Junta y en el derecho de los hermanos.
- Podemos pensar en que esta figura se puede generalizar en las cofradías
Pienso que tanto como generalizarla no, pero sí siempre que sea necesario, para algunos casos es una buena medida.
- Hablando de los Panaderos, el año que viene se prevén cuatro salidas extraordinarias. A su juicio ¿son demasiadas?
En la Archidiócesis tenemos 535 hermandades, la mayoría cuenta su historia por siglos. Recordemos que son las propias hermandades, en cabildos generales, las que acuerdan solicitarle al Arzobispado autorización para realizar las salidas extraordinarias. ¿Por qué habría que impedírselo? Además estas salidas no dejan de ser una manifestación de personas que, están expresando su sentir con la Iglesia Católica.
- Cuando se apuntó en Los Panaderos, llegó a imaginar alguna vez que se coronaría su Virgen de Regla.
La verdad es que no. En aquella etapa no podíamos imaginarnos que un día el Cardenal concediera la gracia de la Coronación Canónica a mi Virgen. Me llena de alegría. Pero, también, he de decir que examiné cuidadosamente el expediente presentado por la Hermandad, y sigo muy de cerca los compromisos de formación y caridad contraídos . Quizás, por ser mi Hermandad, esté mucho más encima que en otros casos similares.
- Asenjo está empezando a conocer a las cofradías ¿Qué le comenta?
Quienes empiezan a conocerle están encantados con él. El Coadjutor tiene una gran capacidad de trabajo y de organización. En pocos meses, y aún teniendo que continuar en Córdoba, ya conoce muy bien Sevilla. Es incansable como el Cardenal. Monseñor Asenjo quiere a las hermandades y va a contar con ellas cuando llegue su momento. Estoy convencido de que en la Iglesia de Sevilla le daremos gracias al Señor porque tendremos el mejor Obispo que podamos tener para la nueva etapa.
- Usted pertenece a la primera hornada de la juventud cofrade. Tras algunos años de declive, ¿percibe que se reactiva el movimiento?
Me llena de alegría saber que pertenecí a la juventud cofrade en su época dorada. Entonces, encontré a mis mejores amigos, muchos de ellos ejercen importantes responsabilidades en las hermandades, y escuché la llamada del Señor al sacerdocio. Todos sabemos que las etapas en la vida son cíclicas, a una de esplendor le sigue otra de declive. Pero la caída ya ha tocado fondo. Pienso que pasará aún algún tiempo para que podamos percibir cómo se reactiva el movimiento juvenil. Me gustaría hacer dos llamadas: una a los jóvenes para impulsen la creación de grupos jóvenes y otra a quienes tuvieron la gozosa experiencia de pertenecer a estos grupos en sus comienzos, para que transmitan la experiencia a los jóvenes de hoy.
- Como canónigo, cuanto tiempo se tardaría en tomar la decisión y, llegado el caso conseguir los permisos para adelantar el monumento a Colón, ya sabe, con la historia de la ampliación de la carrera oficial.
Como canónigo es en el Cabildo donde, llegado el momento, tendría que dar mi opinión, y, después, hacer mía la opinión del Cabildo. Con independencia, considero que si hay que reformar la carrera el argumento tendría que estar avalado por los motivos de la seguridad. Me pregunto, qué aporta a la seguridad el que las cofradías entren por la Puerta del Príncipe y no por la de San Miguel. En mi opinión, para hacer una reforma de la carrera oficial habría que hacer, antes, un buen estudio sobre diversas posibilidades. Y se pueden hacer muchos proyectos sin necesidad de que las cofradías entren por otra puerta distinta a la de San Miguel.
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