Retiro de Hermanos Mayores, Hermandades zona Oeste de Sevilla
Betania, Sábado 30 enero 2010

El pasado sábado 30 de Enero de 2010 tuvo lugar en la Casa de ejercicios “Betania” de San Juan de Aznalfarache, el tradicional retiro de Hermanos Mayores; retiro que fue dirigido por el Ilmo. Sr. Vicario General de la Diócesis Don Francisco Ortiz Gómez.
Entre otras reflexiones, se les indicó a los Hermanos Mayores y Tenientes Hermanos Mayores de nuestras Hermandades y Cofradías, que “sin teología no hay cofradía”, así como sin planteamientos de fe. Debemos ser conscientes de que la Imagen que tengamos de Dios será la que transmitiremos. Debemos dar ejemplo de nuestra fe, una fe que debe ser, más que aprendida, vivida; una fe formada e informada. Esta da sentido a cuanto hagamos, y todas nuestras resoluciones y soluciones deben ser dadas desde la fe.
La iglesia y la Hermandad no deben ir cada una por su lado; es más, la Iglesia deposita en la Hermandad la responsabilidad de ser representante de Ella. Debemos creer en la Iglesia y esto nos dará “fondo” para no quedarnos en lo externo que es lo que, a veces, hacemos quedándonos en lo institucional olvidándonos del aspecto carismático de la Iglesia (Fe, Esperanza y Caridad).
La Iglesia pide a las HH y CC que se abran a una evangelización nueva, con nuevos métodos si hiciera falta; habrá que abrir en este sentido la perspectiva. Hay que ser creativos desde la Fe, desde la audacia. No nos podemos quedar en hacer siempre las cosas “como siempre se han hecho”.
El “Capillitismo” no debe impedirnos ser católicos, en el sentido de universales. Hay que evangelizar; no podemos quedarnos en la cofradía por la cofradía. Hay que tener sentido de apertura hacia fuera, viviendo pendientes del momento que vivimos. No debemos tener miedo a lanzarnos a cosas distintas si eso sirve para que la Hermandad responda frente a determinados retos y planteamientos. Las Hermandades no pueden quedarse encerradas en sí mismas.
Debemos buscar la unidad en nuestra Hermandad.
La Hermandad forma parte de la Iglesia Diocesana y ésta cuenta con aquéllas.
Hemos de ser hombres de oración ya que tenemos déficit de ella. Falta oración en la Hermandades, una oración en la que busquemos al Señor, fuente y manantial del cristiano.
La vida de la Hermandad tiene más vías o vetas que la mera y simple devoción popular y hay que recuperar aquéllas.
La Hermandad debe procurar la formación de sus hermanos.
Debe cuidarse la forma de la celebración de las celebraciones, adaptándolas a la liturgia, debiendo ser el culto expresión de lo que vivimos.
No debe olvidarse la tarea de Caridad, sin que debamos agarrarnos al patrimonio sin más y sin que debamos olvidarnos de lo espiritual, ni secularizarnos por dentro.
Texto: Francisco Berjano Arenado Hno, Mayor de la Hdad. de Vera Cruz de Sevilla





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