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Oración para iniciar la Estación de Penitencia

1. El Director Espiritual, o un delegado suyo, ruega a todos los hermanos que hagan la Señal de la Cruz.
+ En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
2 . El Hermano Mayor o un delegado suyo lee:
Queridos Hermanos:
En estos momentos nos disponemos a realizar nuestra Estación de
Penitencia. Todos, unidos en Hermandad, daremos público testimonio de
nuestra fe en Jesucristo y de nuestra pertenencia a la Iglesia católica.
Cada año las hermandades y cofradías de la Archidiócesis de Sevilla, nos
unimos en una misma oración al Señor como intención de la Estación de
Penitencia. En este año de 2010, nuestra oración tiene dos intenciones: El año
sacerdotal que celebra la Iglesia universal y el inicio del ministerio episcopal de
nuestro Arzobispo en la Iglesia de Sevilla.
La Iglesia Universal celebra un Año Sacerdotal, con el lema “Fidelidad de
Cristo, fidelidad del sacerdote”, convocado por S.S. el Papa Benedicto XVI, con
ocasión del 150 Aniversario de la muerte del Santo Cura de Ars, San Juan María
Vianney, Santo Patrón de todos los párrocos del mundo.
El Santo Padre propone los siguientes objetivos del Año Sacerdotal:
‐ Promover el compromiso de renovación interior de todos los sacerdotes
en su identificación con Cristo crucificado y resucitado, para que su
testimonio evangélico en el mundo de hoy sea cada vez mayor y más
fuerte.
‐ Favorecer el esfuerzo de los sacerdotes hacia la perfección espiritual y
moral de la cual depende sobre todo la eficacia de su ministerio.
‐ Ayudar a que se perciba cada vez más la importancia del trabajo y la
misión del sacerdote en la Iglesia y en la sociedad.
Estos objetivos, aunque supone una llamada específica a los
sacerdotes, nos incluye, también, a todos nosotros, pues somos conscientes de
que sin sacerdotes no se puede edificar la Iglesia.
Por ellos, recogemos los deseos del Santo Padre, agradecemos a Dios
el don del sacerdocio y pedimos por los sacerdotes del mundo entero.
En el marco de la celebración del Año Sacerdotal, el pasado día 5 de
noviembre, nuestro querido Señor Arzobispo, Monseñor D. Juan José AsenjoPelegrina, inició su ministerio como Arzobispo de la Iglesia Metropolitana de
Sevilla. Por ello, también, le pedimos hoy al Señor por las intenciones del Sr.
Arzobispo y los frutos de su trabajo pastoral en la Archidiócesis de Sevilla. Para
que el Señor le conceda el corazón, las entrañas y el estilo de Jesucristo, Buen
Pastor, para que se gaste y se desgaste en el anuncio de Jesucristo y el Señor
haga fecundo su ministerio apostólico en la Iglesia de Sevilla para mayor gloria
de Dios.
3. El Director Espiritual, o un delegado suyo, invita a pedir perdón por los pecados.
Yo confieso ante Dios Padre todopoderoso y ante vosotros, hermanos,
que he pecado mucho de pensamiento, palabra obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los santos
y a vosotros, hermanos, que intercedáis por mí ante Dios, nuestro Señor.
4. El Director Espiritual o un delegado suyo, proclama la Palabra de Dios:
Del Evangelio según San Juan Jn 17,11b-21
En aquel tiempo Jesús, levantando los ojos al cielo, oró diciendo “Padre
Santo”: guárdalos en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno,
como nosotros. Cando estaba con ello, yo guardaba en tu nombre a los que me
diste, y los custodiabas, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de la perdición
para que se cumpliera la Escritura. Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para
que ellos mismo tengan mi alegría cumplida. Yo les he dado tu palabra, y el
mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del
mundo. No ruego que los retire del mundo, sino que los guardes del mal. No
son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu
palabra es la verdad. Como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también
al mundo. Y por ellos me consagro yo para que también se consagren ellos en
la verdad. No solo te ruego por ellos, sino también por los que crean en mí por
la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti,
que ellos también lo sean en nosotros, para que el mundo crea que tú me has
enviado. Palabra del Señor
5. El Director Espiritual o un delegado suyo, invita a la oración de las preces.
1. Por las intenciones del Santo Padre, el Papa Benedicto XVI, para el Año Sacerdotal que celebra la Iglesia. Roguemos al Señor.
2. Por nuestro Arzobispo Juan José, por sus intenciones y los frutos de su
ministerio episcopal en nuestra Iglesia de Sevilla. Roguemos al Señor.
3. Para que los cristianos nunca nos desanimemos en la defensa del don de
la vida desde su concepción hasta su término natural, las familias
transmitan con firmeza y amor el Evangelio de la vida, los gobernantes
protejan eficazmente este derecho fundamental, y la humanidad entera
logre desterrar los fermentos del egoísmo y de la muerte. Roguemos al
Señor.
4. Por los damnificados en los terremotos de Haití y Chile, por todas las
personas afectadas por las consecuencias de las inundaciones
ocasionadas por los temporales de lluvia, por los que sufren a causa del
paro y del desempleo. Para que superando las dificultades de los
tiempos y de los hombres, y guiados por la fe, no pierdan la esperanza
de un futuro más justo y próspero para todos. Roguemos al Señor.
5. Por todos nuestros hermanos difuntos. Roguemos al Señor.
6. Por los frutos de nuestra Estación de Penitencia. Roguemos al Señor.
6. El Director Espiritual o un delegado suyo, invita a la oración del Padrenuestro y a rezarle a la Virgen la Salve.
7. Si se encuentra el Director Espiritual, o un sacerdote, hace la siguiente oración.
Te rogamos, Señor,
que concedas a nuestro Arzobispo Juan José,
a quien has puesto al frente de la Iglesia de Sevilla
como sucesor de los Apóstoles,
el espíritu de consejo y fortaleza,
de sabiduría y de amor,
para que pastoreando fielmente
al pueblo que se le ha confiado,
realice el misterio de la Iglesia en el mundo.
También, te rogamos, Señor, que el Año Sacerdotal
ayude a nuestros sacerdotes a identificarse cada día más y mejor con
Cristo,
y a perseverar en la vida espiritual.
Por nuestro Señor Jesucristo.
8. El Director Espiritual, u otro sacerdote, imparte la Bendición a los hermanos.
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